Nadar
El agua profunda te obliga a nadar. Puedes bucear, pero la armadura te arrastra al fondo y puedes ahogarte.
Si te adentras en aguas que cubran más de tres cuartos de tu altura y no haces pie, empezarás a nadar. Sal del agua profunda y volverás a caminar.
- Nada con las teclas de movimiento. Mantén pulsado Left Ctrl para nadar a braza más despacio.
- Mantén Mayús izquierda para sumergirte y Espacio para volver a salir a flote. Nadar hacia delante mirando fijamente hacia abajo también te sumerge.
- Bajo el agua nadas hacia donde miras, y ascenderás lentamente hacia la superficie al detenerte.
- Los ríos te arrastran corriente abajo. La corriente es más fuerte en el centro y más suave cerca de las orillas.
- Para salir a un embarcadero o un muelle, nada hasta la escala situada en su extremo. Consulta Subir escalas.
- No puedes saltar, agacharte, esquivar ni bloquear mientras nadas.
- El agua poco profunda solo te ralentiza; vadear no es nadar.
- Un aturdimiento te deja flotando donde estés.
Respiración
Con la cabeza bajo el agua puedes aguantar la respiración durante 30 segundos, menos si llevas armadura pesada. Una barra sobre la barra de acción muestra cuánto te queda; se vuelve ámbar al llegar a un cuarto y recibirás un aviso en el chat. Al volver a la superficie, recuperarás el aliento en unos 5 segundos.
Si se te agota el aire, empezarás a ahogarte: pierdes un 12 % de Salud cada segundo, ignorando cualquier armadura o protección, hasta que salgas a la superficie o mueras. Con la Salud al máximo, eso son unos 8 segundos.
Aguante y armadura
Nadar consume Aguante y el agua nunca lo repone: una brazada rápida cuesta más, la lenta menos, y mantenerse a flote es lo que menos cuesta. Si se te agota, quedarás exhausto: nadarás a la mitad de velocidad y empezarás a hundirte.
La armadura supone peso en el agua. Cuanta más lleves, más lenta será tu brazada y más rápido se agotará tu Aguante. La armadura pesada te hunde: mantén pulsado Espacio para mantenerte a flote, y tu respiración durará menos.
Luchar en el agua
- Tus armas se enfundan cuando nadas. En la superficie puedes volver a desenvainar un arma a una mano; bajo el agua no puedes sacar nada.
- Los arcos, ballestas, armas arrojadizas, bastones y armas a dos manos no se pueden usar al nadar.
- No puedes canalizar un Poder bajo el agua. Si te sumerges durante un lanzamiento, se perderá.
Otros seres en el agua
- Los centauros nadan con el lomo en la línea de flotación; no pueden bucear.
- Los caballos nadan llevando a su jinete consigo.
- Los guardias, bandidos y otros personajes nadan tras de ti, pero nunca bucean: sumergirse es el modo de darles esquinazo.
- Los animales no nadan. Los lobos, osos y similares no te perseguirán en aguas profundas: merodearán por la orilla un momento y luego se marcharán; si les disparas desde el agua, huirán en vez de quedarse a recibir otro impacto. Los arqueros y lanzadores de conjuros seguirán combatiendo al otro lado.